
Un, dos,
Un, dos, tres,
Un, dos, tres, cuatro.
¿A dónde han huido los hipócritas?,
Han dejado a esta ciudad en miseria,
Ellos han causado mi ira,
Y no puedo desahogarme en su contra.
¿A dónde huyó ese infiel?,
Ha dejado abandonada a su esposa e hijos por irse con otra mujer,
¿Qué culpa tienen los pequeños?,
Pobres niños que crecerán sin su padre.
Esta ciudad está incendiándose, pero no es mi incendio,
Deseo salvarme, antes de que las llamas me alcancen,
Lo escribiré con mi sangre y lo juraré,
Yo jamás seré como ellos,
Un juramento firmado por mí.
¿Por qué huyen dejando un infierno atrás?,
Las lágrimas de las buenas personas apagarán este incendio.
Esto es lo que escribí en mi juramento,
Juro no hacer sufrir a la gente buena,
Juro tener un único y verdadero amor.
La ciudad está salvada, sus lágrimas apagaron el incendio,
Me siento aliviado, las llamas de la hipocresía no me quemarán,
Los inocentes nuevamente nos salvaron,
Que no vengan a inventar falsos héroes,
Yo fui testigo de como sus lágrimas apagaron el incendio.

